jueves, 29 de abril de 2010

AGONIZA YA ABRIL

Agoniza ya Abril
y huyo de la indolencia
de esta tarde extenuada
recorriendo los lomos de los libros

palabras de ceniza se atropellan
nombres graves
de autores incorruptos se suceden
en un baile de luz y de tiniebla

el suave aliento
que exhala una trompeta
de música de fondo me trasporta
a alguna tibia noche sin medida
de alquitrán y nostalgias

la vieja librería pasea por mis manos
y su olor a palabras
que son como si fueran
un haz de flores secas ofrecidas al tiempo
sahúma el corazón
con su incienso de tenue gravedad

como un reo de ayer
revuelvo en las estrofas
con inspirado afán mientras descubro
el leve gravitar de la poesía
que lenta como el polvo
se posa en los estantes
de esta tarde de Abril
que ya agoniza

martes, 6 de abril de 2010

SALVE OH VIDA

que la vida sigue siendo la parte más hermosa de la muerte
MANUEL DÍAZ MARTÍNEZ


Salve oh vida te saludo
desde la luz provenzal
desde el color
desde los grandes
bosques mediterráneos
desde mi pequeñez bajo estos álamos

Te saludo y saludo a la aventura
a la revolución y a la constancia
al don del movimiento
al flujo y al reflujo que es mortalidad
- para que surjas vida has de morir primero y sigues siendo
la parte más hermosa de la muerte –

a este sabor a tierra trabajada
a este perfume a lluvia y madreselva
a tu respiración que es sudor de los hombres
que es herencia

Te saludo
con el antiguo corazón repleto
devorado de ti
migrador de otros tiempos en viaje a otro tiempo

Con la alegría como único pañuelo
que ondular en el aire
y la rotundidad de la única palabra
que puede recogerte y subrayarte
Sílaba generosa Pulso de entrega Sonido

¡Si!

lunes, 15 de marzo de 2010

RIO BANGO

A veces hay momentos que se quedan convertidos en imagen viva más allá de la memoria, didría que se funden en el alma de aquel al que impresionan y forman parte de él. Uno de ellos fue este, ahora convertido en poema quizá torpemente, ya que describir la sensación me resulta arto dificil.
Tras de unos cuantos intentos llegué a este punto que ahora os ofrezco con la esperaanza de que podais trasportaros con su lectura a la vivencia que aun permanece viva en mí ya que es parte de mí.



RIO BANGO

Tan turbia hoy mi mirada como el agua

río Bango
brazo de agua lechosa sudor y sosa cáustica

llegaron hasta ti con su orgullo dañado los antiguos guerreros insolentes
a tus policromas laderas de ropas al oreo

por tu turbión resuena aún un eco triste en mi cerebro
y un acre sabor a sangre y a fatiga
me devuelve a tu tierra luminosa
fatiga de hombre herido que se afana
en hallar la respuesta
sangre de hombros cansados
chapoteos furiosos que se instalan
al fin del siglo veinte así como una cuña
salida de otro tiempo

¿cuántas lágrimas tendrán que verter
para lavar la vieja ropa sucia?
¿cuánto honor para cruzar un puente a la derrota?
¿cuánto húmedo desarraigo para sentirte sólo
y sangrantemente afortunado?
¿tanto para tan poco?

sus hijos aún les miran con un mirar de espejo al pie de la ladera
susurran sus canciones con el ruido del agua
imploran su respuesta

dime si tu diáspora
por áridas llanuras polvorientas
si un golpe sobre un golpe
no es un camino vano

lunes, 1 de marzo de 2010

OH SABA DULCE SABA

Para Maria Souto

Vivir como vivía Salomón
pendiente de que Saba abriera el baile

W.B. Yeats



Sólo los años nos descienden
cual lluvia renovada hasta la arena
del coso verdadero
cumplimentan mis horas con tus horas
mis manos con tus manos
mi historia que está hecha
con renglones derechos de tu historia

si tú danzas
bajo la luz confidente de la alcoba
yo he de danzar
a tientas
hipnótico
entregado
y fundido en el vuelo de tu danza

oh Saba dulce Saba de mis días
niña de luz cuando se extingue el fuego
bella Saba
verso final para un bello poema
oh Saba leve Saba de mis noches
siempre viva ilusión en mi verdad más pura

los años nos trajeron
a la paz cenital del sol poniente
al hogar caldeado con madera de cedro
al aroma de sándalo
al prodigio constante de una simple mirada inextinguida
a la tina repleta de vino y de ternura
al horno caldeado que sabe nuestros gustos

martes, 9 de febrero de 2010

POCAS COSAS

Para mi hija Guiomar

No hace falta dormir para seguir soñando

sólo ver la frontera de tus ojos
brillante en lejanías

sólo observar la estela de tus manos
posándose en el vientre venidero

sólo amar tu perfil que poco a poco
me va desafiando a la cordura

sólo prender la mecha
de un nombre con sentido
e imaginar un duende
engarzado en sus dedos
y el más puro poema
balbuceado en su boca

ya ves todo es posible y nada está perdido
hay cosas naturales que le sacan
las alas a la vida
pocas cosas quizá pero que encienden
la árida penumbra
que vas acumulando con los años

pocas cosas tal vez pero seguras

pocas cosas lo sé pero culpables
de retirarme el sueño con su sueño
y hacer que reconstruya castillos sin arena
que desafíen el aire

miércoles, 27 de enero de 2010

LA ESFERA AZUL Y BLANCA BRILLA EN LA OSCURIDAD

No se puede respirar, el firmamento brilla de gusanos
y ni una sola estrella habla.
Pero , Dios es testigo, hay música sobre nosotros:
se estremece la estación con los cantos
de las Aónides
y de nuevo los silbidos de las locomotoras
se funden con el aire rasgado de los violines

OSIP MANDELSTAM




La esfera azul y blanca brilla en la oscuridad

desde la ventanilla de la carlinga
veo sus continentes
observo valles y cordilleras
imagino ciudades donde sé que estáis
hablando en todos los idiomas
maldiciendo y bendiciendo en todos los dialectos
haciendo transacciones en todas las jergas

soy el cosmonauta de la eterna noche
y mi trasbordador será nuestro Caballo de Troya

voy construyendo pieza a pieza una cuna para el hombre futuro

puede que quizá nos haga falta pronto

el día en que este azul tan luminoso se nos vaya apagando

pasa ante mi la cicatriz que serpentea las crestas piedra a piedra
un símbolo del miedo que siempre nos acompaña
y su obra resulta impresionante
pero a vosotros que sois los poseedores del misterio no puedo veros

soy el cosmonauta y floto a miles de kilómetros por hora en mi traje espacial

mi madre ahora es una computadora que logra mantenerme a salvo

flotante en el útero del universo
consumo el cometido que me disteis
soy la pieza de un fin
la llave cardinal de la proeza

aún no echo de menos el olor de las avenidas
no echo de menos los atascos de las nueve treinta
ni los parquímetros
ni el mirar a ambos lados para cruzar la calle
ni los empujones en media vorágine del medio día
ni los subterráneos
tampoco los anuncios desplegados
sobre grandes carteles luminosos

pero sí echo de menos vuestra voz junto a mi hombro
pidiéndome permiso porque ya llegáis tarde
diciendo
muchas gracias
mientras os encuentro la sonrisa
ya que ahora
sólo hablo un lenguaje de símbolos

¡si supierais que hermosa es en la distancia!

milagrosamente no se desvía de su órbita

desde aquí no se ven los vertederos
desde aquí no puedo oír las explosiones de los detonadores del odio
ni los percutores me sobresaltan en mitad de la noche
no me piden paso las sirenas fulgurantes

todo es más relativo detrás de la escafandra
pues sólo oigo mi respiración y el bombeo del corazón
pero sé que acaba de nacer un niño y ya le estoy haciendo un hueco
en el sillón de mando

giro a su alrededor a miles de kilómetros por hora
pero
qué es una hora si al otro lado de este trasbordador
tengo un camino oscuro

soy el conservador de una forma de vida
el constructor infatigable de un hogar orbitado
sabéis que estoy aquí aunque no podéis verme

vigilante nocturno me escogisteis
porque no tenía a nadie
y desde entonces fue como si me hubierais adoptado

hablo con la computadora y le digo
que es muy fuerte la unión del corazón
pero ella no lo entiende porque no tuvo infancia y discute
con secuencias de razones matemáticas
mientras sigo dando vueltas
a la espera de la hora prefijada
para volver a sumergirme en soledad entre vosotros

soy el cosmonauta de la eterna noche
me consumo soñando que crujen con mis pisadas
las hojas de los arces de algún parque

ondean las banderas debajo de las nubes
pero aquí no se alcanza
su batir majestuoso
pacatac de trapo percutido

crecen los minaretes y los campanarios convocando al creyente
se ahonda la voz en las sinagogas recitando los salmos
el incienso de la meditación busca la nube del espíritu
la rueda de las plegarias gira en los templos
mientras el gong advierte que Buda está también en los arrozales
pero a esta altura no inquietan sus llamadas
tampoco sus preceptos ni promesas
aquí sólo se escucha la verdad del espacio infinito
aquí sólo vigilan las leyes de la física
sagradas escrituras son cometas y estrellas buscando el equilibrio

la respuesta está en el equilibrio

el bien y el mal como carga provinciana están entre vosotros

sólo la música tiene la matemática del gozo
la excelencia de la armonía
el don del universo

la computadora pone música cuando estoy melancólico
y me hace comprender la maravilla
mientras auroras y crepúsculos se suceden vertiginosamente

tendríais que estar aquí para oír lo que oigo
violonchelos y violas piano y violines
tendríais que estar aquí y sabríais lo que os digo
como un asceta en el desierto que tiene la virtud de los distanciamientos
y así podrías contemplar vuestra propia sombra
alargándose más allá de fronteras y límites
de juegos intelectuales y de credos
más allá de vuestra propia esencia

soy el cosmonauta de la noche extensa
miro por las ventanilla
y en la esfera azul y blanca ahora
veo brillar vuestro rostro

viernes, 8 de enero de 2010

ODA PARA UN SUICIDA

1971
En primavera,el poeta beat Lew Welch cogió un revolver, escribió una nota de despedida, y se adentró en el bosque…



Posiblemente
miraste alrededor y aquellos árboles
con sus yemas a punto de brotar
ya no eran tus árboles
aquel verdor
jugando con la luz y con la sombra
no era tu verdor
ni la locura sonora de los pájaros
llenaba con lujuria tu vacío
/dicen que no existe el sonido
si no hay un oído que lo atrape/

todo aquel esplendor
todo aquel respirar
toda la savia
no fueron suficientes

ni un solo verso para la despedida
sólo una nota escrita

un simple adiós escueto

ceñido a la intemperie
de una encrucijada
seguiste tu camino
por el túnel sin vida de un revolver