
fotografía de: ÁLVARO YBARRA ZAVALA
Aún le mantiene erguido en su esqueleto
un soplo de vigor
/la tenaz resistencia que le impone
el juego misterioso de la vida /
un pulcro lino blanco
contrasta con sus muslos descarnados
él mira hacia un paisaje
de adobe polvoriento
desde el cráter lunar de sus ojos rendidos
que así como su vida
encalla sin espera y sin milagros
un grito a la conciencia
se instala en cada surco del pellejo
en cada lenta letanía
del rosario picudo de sus vértebras
en el seco armazón de barco abandonado
que ofrecen sus costillas
¡misericordia dios!
es la única palabra que sale por su piel
¿ o es su corteza?
¡mira dios aquí abajo!
en el Chad por ejemplo
un hombre
un mundo seco
fue un niño
¿lo recuerdas?
por: Juan Carlos Gómez Rodríguez
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